Subiendo Al Tren
- BooksBuss

- 18 ago 2022
- 2 min de lectura
Entre la cordillera y la ciudad, en la cuna del vino, donde todo convive y nada es imposible, porque para cumplir sueños no hace falta viajar hasta Hollywood, Florencia Cabrera se dejó llevar por mundos de fantasía en los que todo era posible. Fue así que poco a poco formó las riendas que la llevarían a su primera novela publicada: “De una boda y otras mentiras”.
Como todo adulto que una vez fue un niño, su imaginación volaba gracias a los cuentos e historias que leía y escuchaba, pero no fue hasta que tuvo once años que le empezaron a gustar las novelas; siendo así, que gracias a los fanfiction se adentro al mundo de la lectura, pero su vínculo con está se afianzó al cumplir los trece leyendo la saga de Hush Hush.

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Para este punto, los libros pasaron a significar algo más: le permitieron encontrarse cuando estaba perdida, le enseñaron valores, le sacaron carcajadas, la ayudaron a sanar y a profundizar sobre ciertos temas, le mostraron las perspectivas de enamorarse. Fueron, y siguen siendo, un camino que al recorrer siempre deja una huella, porque son su lugar seguro, su hogar, y muchas veces sus amigos.
Y así como los fanfiction le inculcaron la lectura, hicieron lo mismo con la escritura, porque al leerlos también empezó a escribirlos. Se dio cuenta que le gustaban; a su vez, le recordaban a sus tiempos de niña donde creaba grandes historias para jugar con muñecas o pequeños cuentos para mejorar su ortografía. Se percató de que disfrutaba de escribir historias, que hacerlo le hacía bien.
Por ello, para escribir intenta estar en un lugar tranquilo para no distraerse, pero no tiene un ritual como tal; siendo así, que ha llegado a escribir en una sala de espera de un consultorio médico o hasta haciendo las compras, porque para la imaginación no hay momentos exactos, estos solo fluyen. Aunque ahora con sus tiempos más acotados, intenta escribir los domingos que es cuando más tranquila se encuentra.
Así como todo fluye, a Florencia se le dio una de esas oportunidades de una vez en la vida, la Editorial Blanco & Negro tenía abierta una convocatoria de manuscritos y ella acababa de terminar su historia -la misma que luego publico-. Las cosas encajaban, mandó su manuscrito el último día y poco después se comunicaron con ella. Florencia afirma que no fue algo planeado: “siento que pasó porque así tenía que ser, y estoy muy agradecida por la oportunidad”.



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